Este bloque cubre la carga informática y la asignación de memoria. Es aquí donde el equipo puede ver rápidamente si el servidor sigue funcionando cómodamente o si ya se está acercando al límite.
La combinación de indicadores promedio y detallados (por núcleos, en MiB y en %) brinda no solo una «señal de problema», sino un contexto para la acción: escalar, redistribuir tareas o arreglar un componente específico.